Lunes 09 Febrero 2026

Protección de los bebés antes del nacimiento

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A nivel mundial, el VSR causa millones de infecciones respiratorias cada año y es responsable de una gran proporción de hospitalizaciones y muertes en niños menores de cinco años, con el mayor riesgo concentrado en bebés menores de seis meses.

La carga de la enfermedad es especialmente pronunciada en las regiones de ingresos bajos y medios, donde el acceso limitado a la atención médica y los picos estacionales ejercen una presión considerable sobre los servicios pediátricos. Si bien la mayoría de los casos graves se presentan en bebés sanos, las opciones de prevención se han restringido tradicionalmente a los grupos de alto riesgo.

Los avances recientes en vacunas maternas y anticuerpos monoclonales de acción prolongada han ampliado el alcance de la prevención del VSR, pero aún persisten dudas sobre el momento óptimo de administración, la seguridad, la duración de la protección y su implementación en la práctica. Ante estos desafíos, existe una clara necesidad de investigación exhaustiva sobre estrategias integradas de inmunoprevención del VSR.

En noviembre de 2025, la Asociación Mexicana de Pediatría, en colaboración con un panel nacional multidisciplinario compuesto por pediatras, neonatólogos, especialistas en enfermedades infecciosas y expertos en obstetricia, publicó una declaración de posición integral en World Journal of Pediatrics .

El documento sintetiza ensayos clínicos, estudios de efectividad en el mundo real y experiencia en políticas internacionales para evaluar la vacunación materna contra el VSR durante el embarazo y la inmunización pasiva de lactantes mediante anticuerpos monoclonales de acción prolongada.

Al abordar sistemáticamente la eficacia, la seguridad, el momento óptimo y los desafíos de implementación, la declaración proporciona una guía basada en evidencia destinada a reducir la enfermedad grave por VSR y la hospitalización en lactantes en toda América Latina.

El consenso revisó sistemáticamente la evidencia de ensayos clínicos aleatorizados, estudios observacionales y datos de programas del mundo real para evaluar dos estrategias principales de prevención del VSR. En primer lugar, la inmunización materna con una vacuna contra el VRS con proteína F de prefusión demostró una alta eficacia en la prevención de infecciones graves de las vías respiratorias inferiores relacionadas con el VRS en lactantes durante los primeros seis meses de vida.

Los ensayos clínicos informaron una protección superior al 80 % durante los primeros tres meses, con un beneficio sostenido hasta los seis meses, respaldado por una eficiente transferencia transplacentaria de anticuerpos al final del embarazo. Estudios a gran escala en la práctica clínica confirmaron además reducciones sustanciales en las hospitalizaciones infantiles y la enfermedad grave.

En segundo lugar, el anticuerpo monoclonal de acción prolongada nirsevimab proporcionó inmunidad pasiva directa a los lactantes, alcanzando una efectividad del 75 % al 85 % contra las hospitalizaciones por VRS en diversas poblaciones, incluyendo lactantes sanos a término y prematuros. La evidencia indicó que una sola dosis fue suficiente para cubrir toda una temporada de VRS, con perfiles de seguridad favorables y reducciones significativas en los ingresos a cuidados intensivos.

Es importante destacar que el análisis aclaró que la coadministración rutinaria de la vacunación materna y los anticuerpos monoclonales generalmente es innecesaria, excepto en circunstancias específicas donde la transferencia de anticuerpos pueda verse comprometida. En conjunto, estos hallazgos respaldan vías de prevención flexibles y basadas en la evidencia, que pueden adaptarse a la epidemiología local, la capacidad de atención médica y las consideraciones económicas.

Según el panel de expertos, la prevención del VRS ha entrado en una fase transformadora. "Por primera vez, contamos con herramientas robustas capaces de proteger a los bebés durante sus meses más vulnerables", señalan los autores. Destacan que tanto la vacunación materna como los anticuerpos monoclonales de acción prolongada muestran una sólida relación beneficio-riesgo cuando se utilizan adecuadamente.

Los expertos destacan que es fundamental alinear el momento de la vacunación con los mecanismos biológicos de transferencia de anticuerpos, y que las estrategias de prevención deben adaptarse a las realidades nacionales de la atención médica para lograr el máximo impacto en la salud pública.

Estos hallazgos tienen implicaciones significativas tanto para las políticas de salud pública como para la práctica clínica. La implementación de programas de vacunación materna contra el VRS o de anticuerpos monoclonales infantiles puede reducir notablemente los ingresos hospitalarios, los costos de atención médica y la mortalidad infantil asociada con el VRS.

La evidencia respalda la priorización de la prevención en los primeros seis meses de vida, cuando la enfermedad es más grave. En las regiones de ingresos medios, la vacunación materna puede ofrecer un enfoque particularmente viable y rentable, mientras que los anticuerpos monoclonales constituyen una alternativa esencial para los bebés que carecen de protección prenatal. En conjunto, estas estrategias ofrecen una vía escalable para reducir la carga mundial del VSR y fortalecer la salud respiratoria en los primeros años de vida.

Modificado por última vez enJueves, 08 Enero 2026 07:17

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