Quirófano oftalmológico, el talento y la innovación hacen la diferencia
- Escrito por Dra. Daniela Pulido y Dr. Efraín Romo.
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Quienes trabajamos dentro de un quirófano sabemos que la innovación no llega de un día para otro. Cada nueva plataforma, cada instrumento y cada ajuste en la técnica forman parte de una evolución que requiere tiempo, práctica y aprendizaje.
Y en los últimos años, la cirugía oftalmológica cambió de forma importante porque hoy contamos con plataformas que ofrecen mayor capacidad de respuesta, controles más precisos y funciones que conectan distintas etapas del procedimiento. Pero, nuestra reflexión es que este avance no representa una sustitución del conocimiento médico, sino una oportunidad para ejercerlo con mejores herramientas.
A lo largo de nuestra práctica, hemos visto cómo la combinación entre talento e innovación puede transformar la cirugía de catarata y retina. Una plataforma con mayor estabilidad permite anticipar mejor ciertos momentos del procedimiento.
Un sistema con una respuesta consistente ayuda al cirujano a mantener la atención en las decisiones que realmente importan. Esa confianza no elimina la complejidad de la cirugía, pero sí puede ofrecer un entorno más controlado para enfrentarla.
El lanzamiento de UNITY VCS/CS en México refleja esta evolución. La plataforma reúne capacidades para cirugía de catarata y retina y busca aportar mayor control, eficiencia y continuidad dentro del quirófano. En nuestra experiencia, una integración de este tipo puede simplificar algunos procesos y ayudar al equipo a concentrarse en las etapas que exigen mayor precisión.
En cirugía ocular, los detalles tienen un peso enorme porque en cambio en la presión, en el flujo o en la respuesta de un instrumento puede modificar la conducta del especialista. Por eso valoramos las tecnologías que ofrecen estabilidad y una respuesta predecible porque nos permiten aplicar nuestro criterio con mayor confianza.
Esta característica también adquiere relevancia en la formación de nuevos especialistas. Quienes trabajamos con residentes conocemos la responsabilidad que implica acompañarlos durante sus primeros procedimientos. Cada movimiento exige supervisión, orientación y capacidad para anticipar riesgos. Una plataforma intuitiva y estable puede facilitar este proceso, porque permite que el residente comprenda mejor la relación entre sus acciones y la respuesta del equipo.
La experiencia nos enseñó que la eficiencia es un procedimiento que mantiene una secuencia clara, reduce interrupciones y permite que cada integrante del equipo se concentre en su responsabilidad. Por esta razón, una plataforma también debe ofrecer una lógica sencilla.
El cirujano debe entender el sistema y responder ante cualquier cambio, incluso cuando no cuenta con apoyo técnico inmediato dentro de la sala.
Y este punto, también la capacitación ocupa un lugar central en este proceso. Antes de incorporar una plataforma a la práctica cotidiana, debemos conocer su funcionamiento, comprender sus alcances y adaptar sus capacidades a nuestra técnica.
Esta preparación no corresponde solo al cirujano, también involucra al personal de enfermería, anestesiología, asistencia técnica, ingeniería biomédica y gestión hospitalaria.
Un quirófano funciona como un equipo, cada persona necesita conocer la secuencia del procedimiento, la preparación de los instrumentos y la respuesta que corresponde ante una eventualidad. Cuando todos comparten la misma lógica de trabajo, la tecnología encuentra mejores condiciones para aportar valor.
El paciente quizá nunca conozca los parámetros que utilizamos ni las características de la plataforma. Sin embargo, percibe el resultado de una atención bien coordinada. Percibe la confianza del equipo, la claridad de la información y el orden que existe alrededor de su procedimiento.
Para una persona con catarata o una enfermedad de retina, una cirugía puede significar mucho más que una intervención médica. Puede representar la posibilidad de conservar su autonomía, recuperar actividades cotidianas y mantener una vida independiente. Esa realidad nos recuerda por qué cada avance importa.
Desde nuestra perspectiva, el futuro de la oftalmología no plantea una elección entre talento e innovación. Ambos deben avanzar juntos. La tecnología amplía nuestras posibilidades; la experiencia clínica les da dirección y sentido. Cuando esa relación funciona, el quirófano fortalece sus procesos y nosotros podemos ofrecer una atención cada vez más precisa y humana.
Acerca de los autores:
La Dra. Daniela Pulido es oftalmóloga especialista en cirugía de catarata y microcirugía del segmento anterior, y Dr. Efraín Romo es médico oftalmólogo especializado en cirugía láser de ojos.





