Lunes 16 Marzo 2026

Utilizan edición genética para revertir enfermedad renal

Destacado Foto de archivo. Foto de archivo.

ROCHESTER, Minnesota. Investigadores de Mayo Clinic han desarrollado una prometedora terapia de edición genética capaz de corregir directamente una mutación genética responsable de la enfermedad renal poliquística autosómica dominante (ERPAD), el trastorno renal hereditario más común.

Una única administración de la terapia génica logró ralentizar el crecimiento de los quistes renales, mejorar la salud del corazón y del hígado, además de prolongar la supervivencia en modelos preclínicos de ERPAD. Los resultados se publicaron en la revista Nature Communications.

"Es la primera vez que hemos podido demostrar que la edición de bases puede corregir de forma eficaz y segura una mutación causante de enfermedad en el riñón dentro de un sistema biológico complejo", afirma Xiaogang Li, investigador en nefrología y autor sénior del estudio.

"En lugar de limitarse a tratar los síntomas, esta estrategia actúa directamente sobre la causa subyacente de la enfermedad", apunta.

La ERPAD afecta a aproximadamente 12 millones de personas en todo el mundo. La enfermedad está causada principalmente por mutaciones en los genes PKD1 o PKD2 y provoca el crecimiento progresivo de quistes llenos de líquido en los riñones, lo que a menudo deriva en insuficiencia renal. Muchos pacientes también desarrollan complicaciones fuera del riñón, como aumento del tamaño del corazón y enfermedad hepática.

Los tratamientos actuales pueden ralentizar la progresión de la enfermedad, pero no abordan su origen genético. El nuevo enfoque, desarrollado por investigadores de Mayo Clinic, utiliza una forma de edición genética basada en CRISPR conocida como edición de bases, que permite corregir con precisión una mutación de una sola letra del ADN en el gen PKD1.

En el estudio, los investigadores diseñaron dos versiones de un editor de bases: una pensada para actuar de forma amplia en múltiples órganos y otra adaptada específicamente a las células renales. Administrada mediante vectores virales adenoasociados (AAV), una sola dosis de la terapia corrigió la mutación del PKD1 en una proporción significativa de células del tejido renal y, en función del editor utilizado, también en el corazón y el hígado.

Los modelos preclínicos tratados en etapas tempranas de la vida mostraron una reducción significativa del crecimiento de los quistes renales, una mejor función renal, menor aumento del tamaño del corazón, mejora de la salud hepática y una mayor supervivencia. Hay que destacar que los investigadores no encontraron evidencias de alteraciones genéticas perjudiciales fuera del objetivo ni de reacciones inmunitarias relevantes.

"Nuestros resultados sugieren que, en el futuro, este enfoque podría convertirse en un tratamiento capaz de modificar de manera sustancial el curso de la enfermedad. Se trata, en esencia, de una estrategia diferente de las terapias de por vida que únicamente ralentizan la progresión", añade.

Históricamente, el riñón ha sido un órgano difícil de abordar mediante terapias de edición genética. Este estudio aporta la primera evidencia in vivo de que la edición de bases puede funcionar de manera eficiente en el tejido renal, lo que abre la puerta a enfoques similares para otras enfermedades renales hereditarias.

El equipo de investigación también demostró que la edición genética específica del riñón puede limitar los cambios genéticos al órgano diana, una estrategia que podría aumentar la seguridad a medida que estas terapias se acerquen a los ensayos en humanos.

"Poder controlar con precisión dónde se produce la edición es fundamental", afirma el Dr. Li. "Nos permite maximizar el beneficio y minimizar el riesgo."

Este trabajo impulsa la iniciativa Genesis de Mayo Clinic, cuyo objetivo es prevenir el fallo orgánico y restaurar la función mediante la medicina regenerativa, la genómica de precisión y terapias avanzadas. 

Los estudios en curso se centran en perfeccionar las herramientas de edición de bases para abordar un abanico más amplio de mutaciones asociadas a la PKD, evaluar si el tratamiento puede ser eficaz una vez que los quistes ya se han formado y desarrollar métodos alternativos de administración — incluidas opciones no virales, como las nanopartículas — para respaldar su futuro uso clínico.

"Si estos enfoques se traducen con éxito a humanos, podrían reducir o incluso eliminar la necesidad de medicación crónica, retrasar la insuficiencia renal y mejorar de forma significativa la calidad de vida de los pacientes con ERPAD", concluye el Dr. Li.

Para obtener la lista completa de autores, declaraciones y fuentes de financiación, consulte el estudio.

Modificado por última vez enMartes, 10 Febrero 2026 13:01

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

logo-nosotros

RH Editores produce y comercializa la revista de Salud Factor RH. La edición es mensual.

Correo de publicidad: